Puente medieval de Besalú

Escapada cerca de Barcelona para un fin de semana: LA GARROTXA

Trabajar de lunes a viernes. Metros. Prisas. Gente en todas partes. Caos. Barcelona. Es una gran ciudad, pero llega el fin de semana y todo el mundo necesita salir del caos. En este post te voy a dar tips para que hagas una escapada cerca de Barcelona precios muy asequibles.

Nuestra escapada cerca de Barcelona será a La Garrotxa.

Pueblos con encanto de La Garrotxa

Perteneciente a la provincia de Girona, y a una hora y media de Barcelona, se encuentra la Comarca de La Garrotxa. Es una zona famosa por sus volcanes, por albergar el pueblo más bonito de Cataluña (Besalú) y por sus hermosos pueblos de pocos habitantes, pero llenos de vida e historia.

Si eres de los que, aparte de visitar grandes ciudades, necesitas hacer una escapada cerca de Barcelona a pueblos alejados del caos y rodeados de naturaleza, estás en el post correcto. A continuación, tips y recomendaciones, día a día y basados en mi propia experiencia, para los viajeros que busquen salir de Barcelona y disfrutar un par de días por esta preciosa comarca.

El lugar donde nos alojaremos será en Olot, un pueblo pequeño, pero muy bonito y, lo más importante, es punto estratégico para visitar los diferentes lugares que se van a mencionar en este post. Recomiendo salir un viernes después del trabajo de Barcelona, para ya despertarnos en Olot.

DÍA 1: Olot – Besalú – Castellfollit de la Roca – Sant Joan les Fonts

Para aprovechar bien la escapada de fin de semana y haber pasado la primera noche fuera de Barcelona, nos levantaremos temprano con el fin de aprovechar bien el fin de semana. Son pueblos pequeños, muy accesibles y fáciles de ver.

Olot

Será nuestro primer destino. Capital de la comarca de La Garrotxa. Olot es un pueblo que tiene mucha más variedad, tanto gastronómica como de ocio, que los otros lugares que se visitarán.

Le llaman la “Ciudad de los Volcanes” por su localización geográfica y por la gran abundancia de volcanes en la zona. Tiene un interesante patrimonio cultural y hay diversos monumentos de estilo modernista de interés como la casa Gayetà-Vila, la casa Solà-Morales o los claustros del Carme, entre otros. 

Besalú, uno de los pueblos medievales más bonitos cerca de Barcelona

Una vez alojados en el hotel, ponemos rumbo a Besalú. Dicen que es el pueblo más bonito de Cataluña gracias a su casco histórico cuya arquitectura es de origen medieval. Es como un viaje a la Edad Media. Su puente y su imagen panorámica desde el mismo crean una estampa inigualable.

Vista panorámica de Besalú y su famoso puente
Vista panorámica de Besalú y su famoso puente

Tras pasear por sus calles y haber disfrutado de su puente y sus vistas, ponemos rumbo a uno de los pueblos más curiosos por su localización geográfica: Castellfollit de la Roca.

Castellfollit de la Roca

Es increíble verlo desde la carretera ya que está situado sobre una pared basáltica de unos 50 metros de altura y casi 1 kilómetro de largo.

Panorámica de Castellfollit desde la carretera
Panorámica de Castellfollit desde la carretera

Quizá muchos piensen que la mejor vista sea desde la carretera, pero el pueblo en sí es muy curioso: una callejuela larga lo atraviesa y te conduce hasta el mirador, donde está la iglesia de Sant Salvador y donde se puede subir y tener unas vistas privilegiadas tanto del pueblo como del Parque Natural de la Garrotxa.

Es totalmente recomendable visitarlo desde dentro. Además, desde la iglesia se pueden ver los volcanes presentes en el Parque Natural.

Sant Joan les Fonts, un sitio desconocido cercano a Barcelona

Tras haber visto este peculiar pueblo (no se tarda más de una hora), cogemos el coche de nuevo y hacemos una última parada antes de acabar el día y volver al hotel: Sant Joan les Fonts. 

Famoso por su impresionante cascada de agua (Salt del Molí Fondo) escondida a las afueras del pueblo, es el lugar ideal para hacer un picnic y descansar con el sonido del agua de fondo.

Salt del Molí Fondo en Sant Joan les Fonts
Salt del Molí Fondo en Sant Joan les Fonts

Tras haber disfrutado de estos tres pueblos, es hora de poner rumbo a Olot para cenar por allí e ir al hotel a descansar y preparar las maletas para, al día siguiente, partir hacia Barcelona haciendo unas cuantas de paradas.

DIA 2: La fajeda d’en Jordà – Sant Pau – Banyoles

La fajeda d’en Jordà

La primera parada que hacemos es a escasos 15 minutos de Olot: La Fajeda d’en Jordà, un bosque de hayas que se extiende a lo largo de 4,8 kilómetros cuadrados y cuyos árboles pueden alcanzar los 25 metros de altura.

Dicen que la mejor época para ir es otoño, ya que las hayas están en su máximo esplendor, pero la verdad es que cualquier época es buena, ya que cada una te permite ver este increíble bosque de un color diferente.

Caminos espectaculares de la Fajeda
Caminos espectaculares de la Fajeda

A él se puede acceder andando, en coche o en carros de caballos. Hay un pequeño parking antes de entrar, donde estacionar el coche cuesta unos 4€.

Sant Pau

Tras respirar un poco de aire puro en la Fajeda, nos dirigimos a una villa medieval situada en pleno Parque Natural: Sant Pau. Es un pueblito al que llegas sin expectativas, pero del que te vas sabiendo que vas a volver. De estilo gótico-renacentista, sus plazas, calles y su localización geográfica lo sitúan, junto con Besalù y Castellfollit, en el Top 3 de ciudades más bonitas de la Garrotxa. Es una villa que se ve en poco más de media hora.

Plaza central de Sant Pau, muy medieval
Plaza central de Sant Pau, muy medieval

Banyoles

Después de Sant Pau, seguimos hacia Banyoles, situado más o menos a 45 minutos de tiempo. Este pueblo es famoso por tener el lago más grande de toda Cataluña. Además, fue subsede oficial de los Juegos Olímpicos de 1992 en la modalidad de remo y sede oficial del Campeonato Mundial de Remo en 2004.

Al lago lo rodean multitud de miradores para observarlo desde diferentes perspectivas. Sin duda alguna el mejor lugar para terminar un viaje. Naturaleza en estado puro.

Tras comer y descansar en Banyoles, comenzamos el regreso a Barcelona. Una hora y media separan las dos ciudades. También antes de llegar a la ciudad condal se puede hacer una parada en Girona y así ver su imponente parte antigua, que es preciosa y muy colorida.Una muy buena escapada de fin de semana visitando pueblos medievales con un encanto espectacular, que te dan la oportunidad de desconectar fuera del caos de una gran metrópoli como es Barcelona.

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