Castillo de Bratislava visto desde el ayuntamiento de la capital de Eslovaquia

QUÉ VER EN VIENA Y BRATISLAVA EN 4 DÍAS

Aprovechando que eran vacaciones y Navidad, y sabiendo que Viena es una de las mejores ciudades del mundo en esta época, decidimos ir allí. Aunque también nos apetecía bastante conocer la capital eslovaca, Bratislava, entonces planeamos esta ruta. Creímos ser la mejor para visitar Viena y Bratislava en 4 días.

La conexión Viena – Bratislava (y viceversa) es una de las rutas más comunes en Europa, por cercanía, por sus precios económicos y por aprovechamiento del tiempo. Por ello, hay multitud de opciones de viajar de un lugar a otro: tren, autobús y barco.

Wiener Rathaus, el Ayuntamiento de Viena en Navidad
Wiener Rathaus, el Ayuntamiento de Viena en Navidad

La mejor opción para nosotros fue el autobús. Por 5€ puedes viajar de una capital a otra en apenas 50 minutos. Los buses tienen WiFi, pantalla con series y películas y te invitan a un chocolate caliente, que se agradece bastante para combatir el frío. Hay muchas empresas de buses como FlixBus o RegioJet.

RECOMENDACIÓN: Comprar los billetes por Internet con un poco de antelación, no esperes a comprarlos en el mismo autobús porque se suelen llenar.

A continuación explico detalladamente la ruta que hicimos por Viena y Bratislava en 4 días:

DÍA 1. Llegada a Viena e ida a Bratislava

Aterrizamos en la capital austríaca a las 13:30 desde Barcelona. Un aterrizaje precioso: al cruzar el manto de nubes vimos todo el paisaje blanco, todo cubierto por nieve. Recogimos las maletas y directamente fuimos a Bratislava a pasar allí la primera noche. Es una ciudad que se ve en apenas un día, ya que tiene un casco histórico muy pequeño y está cerca del castillo, lo más atractivo de la ciudad.

Aterrizaje en Viena.
Así fue el precioso aterrizaje en Viena

Compramos el billete por Internet (aquí) y en 50 minutos cruzamos la frontera y llegamos a Bratislava. El bus hace 3 paradas: la primera, antes de cruzar el puente donde está el UFO, la segunda justo al lado del Danubio (nos vino fenomenal ya que nuestro hotel era un barco y nos dejó justo en la puerta) y la tercera en la estación central. Te aconsejo que preguntes al chófer qué parada te conviene.

Recomendación: Si vais a ir ida y vuelta en un día, bajaos en la segunda parada ya que es la que más cerca está de la zona antigua y del castillo. La estación central queda mucho más lejos.

Nos alojamos en un barco, se llama Botel Gracia (reservar aquí). La verdad, a simple vista puede parecer caro, pero merece la pena la experiencia. Si vais a pasar una noche, recomiendo ir al Botel, está bien de precio, es algo diferente y está a 5 minutos andando del centro. Además, no todos los días se puede pasar una noche flotando en el Danubio.

Botel Gracia en el Danubio.
Botel Gracia en el Danubio.

Cuando llegamos al hotel dejamos las cosas y nos fuimos a ver la ciudad e intentar aprovechar la poca luz que nos quedaba. Hay que tener en cuenta que en esta época a las 16:30 – 17:00 ya es de noche.

Dimos una vuelta por Staré Mesto (ciudad antigua), tomamos un chocolate caliente y cenamos en un mercadito navideño que había en la Plaza Hviezdoslav en la que ofrecían comidas típicas.

Después de cenar fuimos al hotel a reponer energías y descansar para el día siguiente ver Bratislava de día e ir a Viena por la tarde noche.

Día 2. Visita Bratislava y viaje a Viena

Para visitar Viena y Bratislava en 4 días es necesario comenzar bien temprano. Sonó la alarma, desayunamos en el barco con vistas al Danubio y comenzamos el día visitando el Castillo de Bratislava (Bratislavsky hrad).

El Castillo de Bratislava
El Castillo de Bratislava visto desde la torre del ayuntamiento

Es el monumento más visitado y se ve desde cualquier punto de la ciudad. Es imprescindible ir y disfrutar del paseo de subida a la colina por calles estrechas y coloridas, contemplar las vistas a la ciudad y al río, dar un agradable paseo por sus jardines y sentirte como si estuvieras en la Edad Medieval.

Tras realizar la visita por el Castillo, quisimos ver la ciudad antigua de día y fuimos a la Plaza Mayor (Hlavné Námestie). Subimos a la torre del ayuntamiento que fue lo que más nos gustó de la capital eslovaca. Desde allí se puede ver una vista panorámica  de 360 grados que incluye todo el centro de Bratislava, la plaza con su mercado de Navidad, el castillo, el UFO y la catedral de St. Martin.

Vista panorámica de la Plaza Mayor desde el Ayuntamiento.
Vista panorámica de la Plaza Mayor desde el Ayuntamiento.

Recomendación: Subid SI O SI a la torre del Ayuntamiento. Es una de las mejores cosas que hacer en Viena y Bratislava en 4 días. El precio es solamente de 2,50€ para estudiantes y 5€ para no estudiantes.

Plaza Mayor con el Ayuntamiento de fondo.
Plaza Mayor con el Ayuntamiento de fondo.

Para entrar un poco en calor decidimos tomar una sopa Goulash, plato típico de los países de Europa del este, pero originario de Hungría. Continuamos el recorrido visitando la Iglesia de Santa Isabel, más conocida como la «Iglesia azul». De estilo Art Noveau, es de las iglesias más increíbles que he visto en mi vida. Fue construida entre 1909 y 1913 por Ödon Lechner, uno de los arquitectos húngaros más célebres. Parece una gominola en forma de iglesia y dan ganas de comerte un trozo de pared 😂

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Iglesia de Santa Isabel.

Merece mucho la pena llegar hasta allí aunque sea poco frecuentada por los turistas al no estar en el centro histórico de la ciudad.

La visita a la iglesia fue lo último que vimos antes de partir hacia Viena. Como en la ida, cogimos el RegioJet y en unos 50 minutos estuvimos en Wien Haptbahnhof, la estación central de Viena. Comienza la segunda parte del viaje de Viena y Bratislava en 4 días.

Recomendación: Tener preparado el DNI en el autobús porque en la frontera para entrar en Austria hacen un control.

Llegamos al hotel y fuimos a ver uno de los mejores mercados de navidad del mundo, el situado en Rathausplatz, la plaza del ayuntamiento.

Navidad en Rathausplatz, la plaza del ayuntamiento de Viena
Navidad en Rathausplatz, la plaza del ayuntamiento de Viena

Una vez allí, disfrutamos como niños chicos al ver todo iluminado, una pista de hielo, casetas con vino caliente y comida típica austríaca, norias, etc. Es el mejor mercado navideño que he visto en mi vida, parecía una película. Aprovechamos y patinamos sobre la pista de hielo. 

Recomendación: Si no queréis gastar mucho dinero, la última media hora es gratis, sólo se paga el alquiler de los patines.

Día 3. Visita al centro histórico de Viena y el Palacio de Schönbrunn

Después de desayunar pusimos rumbo al palacio más visitado de toda Austria: el Palacio de Schönbrunn. Fue construido en el siglo XVII y sirvió como residencia de verano de la familia imperial de Viena. Una «pequeña casita» para solamente disfrutar el verano. En los jardines, unos caminos te llevan hasta la Glorieta, que corona una colina desde donde hay unas vistas increíbles.

Recomendación: Si no queréis pagar la entrada, tenéis todos los jardines gratis para disfrutar del increíble palacio.

Vista del palacio desde la Glorieta.
Vista del palacio desde la Glorieta.
La glorieta con el lago helado.
La glorieta con el lago helado.

Tras ver el palacio fuimos a recorrer el centro histórico. Decidimos ver la ópera desde fuera y luego la Biblioteca Nacional Austríaca, una de las bibliotecas más bonitas del mundo donde se conservan mas de 200.000 libros impresos entre los años 1.500 y 1.850, manuscritos, papiros, mapas, partituras musicales, autógrafos, grabados y muchos más elementos de importancia histórica. Una verdadera obra de arte. La entrada cuesta 7€.

Después pusimos rumbo a Heldenplatz, la Plaza de los Héroes, pasando por el patio interior del Palacio Hofburg. El sol ya estaba cayendo cuando llegamos a esta plaza que tiene dos edificios gemelos enfrentados y en la cual había otro mercado de navidad. Allí aprovechamos y nos tomamos el vino caliente típico de centro Europa, el Glühwein, que a mi personalmente no me gustó mucho.

La Plaza de los Héroes tuvo un importante valor histórico ya que fue allí donde Hitler anunció en 1938 la incorporación de Austria al III Reich, la Alemania Nazi. Los dos edificios gemelos pertenecen actualmente al Museo de Historia de Arte de Viena y el Museo de Historia Natural.

Una vez finalizamos allí volvimos a Rathausplatz a disfrutar de nuevo del mejor mercado de navidad que he visto en mi vida. Hicimos algunas fotos y aprovechamos para comprar regalos en el mercado. Después de todo el día visitando la capital austríaca, pusimos punto y final al día.

Cartel de "Feliz Navidad" en la plaza central de Viena

Día 4. Visita al Prater, a Leopoldstadt y vuelta a Barcelona

Viena no son solo palacios imperiales, edificios lujosos y grandes avenidas, también tiene su barrio cool y artista. Aprovechamos la última mañana del viaje para ir hacia este barrio, uno de los más coloridos de Europa, Leopoldstadt.

Hundertwasserhaus en Leopoldstadt (Viena)
Hundertwasserhaus en Leopoldstadt (Viena)

Esta zona es única gracias, en parte, a Friedensreich Hundertwasser, un importante artista austríaco que ha marcado un antes y un después en la arquitectura vienesa.

En 1985, el famoso arquitecto plantó cara a los fríos edificios color pastel y lujosos del resto de la ciudad y diseñó estas obras únicas, por su forma y color. Uno de los más conocidos es Hundertwasserhaus (foto izquierda). Es un edificio llamativo por la falta de líneas rectas, todas son onduladas, por la amplia gama de colores que tiene y porque ahí vive gente. Sí, aunque te sorprenda, ahí vive gente.

Si tenéis tiempo podéis entrar el Museo Hundertwasser donde se exponen las obras de arte del también pintor Friedrich Hundertwasser. La fachada es espectacular, en blanco y negro y con líneas onduladas, un resumen perfecto de su estilo. De este viaje por Viena y Bratislava en 4 días, fue una de las cosas que más me gustó, caminar por este barrio tan pintoresco.

Fachada del Museo Hundertwasser en Viena
Fachada del Museo Hundertwasser en Viena

Después de disfrutar de una Viena «diferente», fuimos al parque de atracciones más antiguo del mundo: El Prater. Su noria, de 60 metros de altura, es uno de los emblemas de la ciudad a pesar de no ser la estructura original. Sobrevivió a la I Guerra Mundial, sin embargo en la II Guerra Mundial los bombardeos la destruyeron y tuvo que ser reconstruida.

Para entrar al parque no hace falta pagar una entrada general, cada atracción se paga por separado. Aprovechad para disfrutar como niños en un parque de atracciones emblemático.

Y así termina un viaje por Viena y Bratislava en 4 días en los que te puedes empapar de cultura de dos países, probar comidas típicas y disfrutar del contraste existente entre la capital eslovaca y la austríaca. Si estás pensando en hacer una escapada de pocos días, ¡anímate a hacer este viaje, es muy completo!

Por cercanía, te recomiendo conocer dos capitales europeas que no dejan indiferente a nadie: Praga y Budapest, sin duda alguna son muy buena opción para combinarlo con Viena y Bratislava y conocer esta zona de Europa.

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